Mujer echando jarabe, una forma farmacéutica líquida, en una cuchara.

Soluciones orales, jarabes, gotas… Las formas farmacéuticas líquidas engloban una multitud de productos muy solicitados en la farmacia por clientes y pacientes. Conoce todas las claves para su manejo diario.

Qué son las formas farmacéuticas líquidas

¡Aviso! Este tema es muy amplio.

Como en otros artículos de esta serie, aquí te hacemos un resumen práctico enfocado al paciente y los servicios asistenciales en la farmacia comunitaria. No profundizamos en aspectos farmacotécnicos. Para eso te dejamos la bibliografía del final.

Definición

Empecemos por la base.

Las formas farmacéuticas líquidas son preparados de consistencia fluida que contienen uno o más principios activos y excipientes. Su viscosidad es mayor o menor dependiendo de su composición.

Sintetizando, son sistemas dispersos en los que:

  • una o más sustancias: soluto, fase interna, discontinua o medio disperso;
  • se distribuyen en otra: disolvente, fase externa, continua o medio dispersante.

Muchas son formulaciones que tienen su origen en las propuestas por Galeno alrededor del siglo II d.C. Por ejemplo colutorios, enjuagues y enemas. 

El concepto se refiere a medicamentos, aunque el término “formas líquidas” también se usa en productos sanitarios, complementos alimenticios y cosméticos.

A día de hoy sonde las presentaciones que más se dispensan y elaboran en la farmacia. En el vademécum de Faes Farma tienes varios ejemplos que te sonarán.

Clasificación y características

Hay multitud de formas farmacéuticas líquidas. 

Cada una posee una serie de características que la hacen más o menos idónea según el objetivo que se persiga.

En primer lugar, hay 3 grandes grupos:

  • Soluciones. Mezcla homogénea de 2 o más sustancias en la que el disolvente es líquido y el soluto es líquido o sólido. Se ve una sola fase clara y transparente.
  • Suspensiones. Dispersión heterogénea. Se perciben a simple vista partículas de un sólido insoluble dispersas en un líquido.
  • Emulsiones. Sistema disperso de 2 líquidos inmiscibles estabilizado con un emulgente. Uno de los líquidos se observa como gotitas dispersas. Es la fase interna contenida en forma de glóbulos o micelas.

Por otra parte, según el tamaño de partícula del soluto se diferencian: 

  • Soluciones verdaderas (diámetro <0,01μm). Mezcla homogénea y límpida. No se aprecia nada suspendido.
  • Soluciones coloidales (0,01-0,1μm). Solo se observan partículas suspendidas del soluto a través de medios físicos como un rayo de luz (efecto Tyndall).
  • Suspensiones (>0,1μm). Las partículas, más o menos grandes, se observan a simple vista.

También se clasifican de otros modos:

  • Según la vía de administración. Hay formulaciones líquidas para su aplicación por prácticamente todas las vías. Oral, parenteral, oftálmica, nasal, ótica, etc.
  • Según el vehículo. Es decir, según el excipiente mayoritario que se use para disolver o dispersar los componentes. Se distinguen fórmulas acuosas (agua), alcohólicas (ej: etanol), hidroalcohólicas u oleosas (ej: aceites vegetales).
  • Según el acondicionamiento. Pueden venir en envases uni o multidosis. En la farmacia vemos numerosos formatos: frascos, ampollas o viales bebibles o para inyección, sprays, sticks, etc.

Y al igual que sucede con las formas farmacéuticas sólidas, las líquidas pueden ejercer un efecto local o sistémico según cómo se elaboren y administren.

Formas farmacéuticas líquidas de administración oral

Tipos y presentaciones habituales en la farmacia

Las preparaciones líquidas orales son soluciones, emulsiones o suspensiones que contienen uno o más principios activos en un vehículo apropiado.

Dentro de las primeras se distinguen varios tipos.

Por un lado, las soluciones orales para ingestión. Se tragan sin diluir o previa dilución para que actúen a nivel gastrointestinal o a nivel sistémico tras absorberse. 

Estas a su vez se dividen en:

  • Jarabes. Preparaciones acuosas dulces y de consistencia viscosa, muy concentradas en un azúcar (sacarosa sobre todo). Aparte suelen añadirse aromatizantes o saporíferos.
  • Elixires. Solución hidroalcohólica transparente y edulcorada. En el pasado fueron muy comunes. Hoy están en desuso.
  • Otras formulaciones con uno o más fármacos disueltos en un líquido, pero que por su composición o modo de elaboración no entran en otras categorías.

Luego están las soluciones para uso tópico en la cavidad bucal. Estas no se deben ingerir. Se mantienen un rato para que hagan una acción local y se escupen.

3 tipos principales:

  • Gargarismos. Soluciones pensadas para hacer gárgaras. Por lo general acuosas y usadas para tratar problemas de la garganta.
  • Enjuagues. Se mueven dentro de la boca sin gargarizar. Suelen emplearse con fines higiénicos o terapéuticos (refrescar, limpiar, realizar asepsia…).
  • Colutorios. Tienen cierta viscosidad. Sirven sobre todo para el tratamiento de afecciones en la cavidad oral. 

Por último están las gotas orales, soluciones que se administran en pequeñas cantidades. Directamente o diluidas en un líquido, según el medicamento.

Todas estas formas farmacéuticas pueden presentarse en distintos envases.

Los más frecuentes:

  • Frascos multidosis. Vienen con un dispositivo de medida para ajustar la dosis. Jeringa, cuchara, vaso graduado, etc.
  • Ampollas y viales bebibles. Unidosis. Las ampollas son herméticas y debe romperse su parte superior para tomar el contenido. El vial tiene tapón.
  • Sobres o sticks. Llevan una dosis exacta. Portables y muy cómodos de usar.

Ventajas e inconvenientes

Ventajas de las formas farmacéuticas líquidas orales:

  • Facilidad de deglución. Suelen emplearse en geriatría y pediatría por ello. Y como alternativa en quienes no pueden tragar comprimidos y cápsulas.
  • Buena aceptación. Son fórmulas que los pacientes suelen tolerar bien. En especial los jarabes, de elección en niños por su buen sabor. 
  • Dosificación flexible. Muchas formas líquidas permiten adaptar la dosis al peso, edad o estado del usuario. Otra razón por la que se suelen usar en pediatría.
  • Comodidad de toma. Sobre todo sticks y formatos unidosis que son solo abrir y tomar. Muchas veces pueden llevarse fuera de casa.
  • Absorción rápida, dado que el fármaco va disuelto o en suspensión y no tiene que liberarse. Por eso suele hacer efecto antes que las formas sólidas.
  • Menor afectación a nivel gastrointestinal. Al absorberse más rápido, el principio activo pasa menos tiempo en el tracto GI. Menos probabilidad de causar irritaciones o de ser degradado.

Inconvenientes:

  • Menor estabilidad y caducidad. El estado líquido favorece la degradación química de los componentes y es un medio que fascina a los microorganismos. Riesgo de que proliferen. Se deben añadir conservantes.
  • Pueden llevar bastantes excipientes. Debe considerarse de cara a intolerancias, alergias y otras precauciones. Aparte hay pacientes que lo ven como algo perjudicial per se (requiere educación sanitaria).
  • En ocasiones la toma resulta desagradable. Por su composición puede ser difícil enmascarar malos sabores u olores. Como ese “sabor a medicamento” que algunas personas no soportan y que afecta a la adherencia.
  • Riesgo de error en la dosificación. Si el usuario no utiliza bien u omite el uso de los dispositivos de medida, la dosis no será la adecuada.
  • Galénica compleja. Por la menor estabilidad y porque deben lograrse buenas características organolépticas. A tener en cuenta si haces formulación magistral en tu farmacia.
Madre dando jarabe natural que ha adquirido en la farmacia a su hijo pequeño.

Formas farmacéuticas líquidas inyectables

Tipos y presentaciones habituales en la farmacia

Otro gran grupo.

Las formas líquidas inyectables son soluciones, suspensiones o emulsiones para administración parenteral. Cumplen varios requisitos para poder ser depositadas en sangre o tejidos con seguridad: esterilidad, neutralidad, isotonía, apirogenicidad, limpidez.

3 tipos:

  • De pequeño volumen. Llevan el principio activo disuelto, disperso o emulsionado en agua u otro líquido no acuoso adecuado. 
  • Para perfusión intravenosa. De gran volumen. Se inyectan de forma continua y controlada en una vena a través de un catéter. 
  • Para diluir previamente. Soluciones concentradas también para perfusión, pero que se diluyen antes en un medio apropiado.

Estos dos últimos son de uso hospitalario. Son medicamentos que suelen dispensarse en los servicios farmacéuticos de hospitales. Antibióticos, quimioterapia, fármacos para enfermedades óseas, terapia biológica, etc. 

En la farmacia comunitaria verás sobre todo los primeros (preparados de pequeño volumen) para administración submuscular o subcutánea. Muchas veces los pacientes pueden autoinyectarse con ellos una vez aprenden la técnica.

Pueden venir en:

  • Ampollas. Envases unidosis herméticos. Suelen ser de vidrio con forma de botella. Se rompen por arriba para extraer el líquido.
  • Viales. Uni o multidosis. Son frascos pequeños sellados con un tapón que evita la contaminación. Se pincha a través de él con la aguja para sacar el contenido.
  • Jeringas precargadas. Llevan ya preparada una dosis única. Se retira la tapa, se inyecta y se desecha la jeringa en un contenedor especial.
  • Plumas precargadas. Dispositivos reutilizables en forma de boli que llevan un cartucho con medicamento. Muy sencillos y cómodos de usar. Contienen varias dosis, pudiéndose ajustar a lo que necesite el paciente.

Ventajas e inconvenientes

Las formas farmacéuticas líquidas inyectables tienen varias ventajas:

  • Efecto más rápido que otras vías. Se introducen directamente en el torrente circulatorio o en los tejidos, así que actúan antes. Casi al momento si es vía intravenosa. Más lento si es intramuscular y aún más si es subcutánea.
  • Efecto más completo (alta biodisponibilidad). Nos ahorramos el tránsito por el tracto gastrointestinal y el primer paso hepático, por lo que la absorción de cada dosis es más íntegra. Total si se administra en vena.
  • Efecto más controlado (dosificación precisa). Se puede lograr una acción terapéutica localizada y concentraciones plasmáticas exactas del fármaco.
  • Alternativa factible en ciertos casos. Imposibilidad de la vía oral (paciente inconsciente, no puede tragar, vómitos…), principios activos que no se absorben por la mucosa gástrica e intestinal o que son nocivos en el tubo digestivo, etc.

Inconvenientes:

  • Dolor y rechazo. A nadie nos gusta que nos pinchen. Esa invasividad lleva incluso a algunas personas a desarrollar belonefobia (miedo a las agujas).
  • Reacciones locales. En el lugar de inyección es común que se produzca molestia, irritación, hematomas o enrojecimiento. También picor y sensación de ardor. Es temporal y desaparece solo, pero genera aún más rechazo al paciente.
  • Administración compleja. Muchas veces debe aplicarlo personal cualificado. Si puede hacerlo el propio usuario, requiere entrenamiento previo.
Profesional sanitario extrayendo contenido de un vial que contiene una forma farmacéutica líquida.

Los viales se fabrican con tapones especiales que mantienen la esterilidad del contenido al introducir la aguja

Otros tipos de formas farmacéuticas líquidas

Aparte de las anteriores, hay otras cuantas formas farmacéuticas líquidas habituales tanto en medicamentos industriales como en formulación magistral.

A destacar:

  • Gotas y sprays óticos. Soluciones, emulsiones o suspensiones que se administran en el conducto auditivo para una acción local. También se pueden aplicar con una torunda impregnada con la propia formulación. 
  • Líquidos para lavado ótico. Preparaciones para la limpieza del canal auditivo externo. Lo más común es que sean disoluciones acuosas.
  • Colirios. Soluciones o suspensiones estériles, acuosas u oleosas, para instilar en el ojo. Uni o multidosis. Multi suele durar máximo 4 semanas una vez abierto.
  • Baños oculares. Disoluciones acuosas estériles para lavar o enjuagar el ojo. O para impregnar compresas que se vayan a aplicar en este.
  • Gotas y aerosoles nasales. Para instilar o pulverizar en las fosas de la nariz. A veces con dispositivos para facilitar su administración.
  • Soluciones para lavado nasal. Acuosas isotónicas en su mayoría. Se utilizan para limpiar las fosas. 
  • Líquidos para nebulización. Disoluciones concentradas de medicamento que se dispersan en forma de fino vapor con un nebulizador para su fácil inhalación.
  • Linimentos. Solución oleosa en general, aunque también puede ser alcohólica o una emulsión. Se aplica en la piel con fricción (frotando) para que se absorba bien.
  • Lociones. Soluciones o suspensiones acuosas que se aplican sin fricción (masajeando suave) sobre la piel o el cuero cabelludo. El agua se evapora, dando lugar a un efecto refrescante y suavizante.
  • Champús y aceites capilares. Formulaciones que pueden contener medicamento y otros ingredientes para el tratamiento o cuidado del cabello.
  • Enemas. Sistemas dispersos líquidos que se aplican por vía rectal a través de una sonda. Muy usados para estimular el peristaltismo intestinal.
  • Preparaciones vaginales. Disoluciones, suspensiones y emulsiones para conseguir un efecto local o realizar irrigaciones.
Mujer echándose gotas en los oídos, una forma farmacéutica líquida habitual en la farmacia.

Atención al paciente sobre formas farmacéuticas líquidas

Recomendaciones clave a pie de mostrador

Varios puntos importantes sobre los que incidir en la farmacia:

  • Educa en el uso de los dispositivos de medida. Insiste para evitar errores. En jarabes por ejemplo a veces se dan tragos directos del frasco o se usan cucharas de casa que pueden dar lugar a dosis incorrectas y contaminación.
  • Regla de oro en suspensiones y emulsiones: deben agitarse bien antes de tomarlas para que se mezclen bien. Así la dosis es homogénea y se previene la infra o sobredosificación. Haz la demostración.
  • Advierte sobre excipientes como la sacarosa, la fructosa o el sorbitol. Alguien a quien le está sentando mal un jarabe quizá es porque es intolerante. Considera alternativas en personas diabéticas o con ciertas dietas.
  • Nada de rescatar envases antiguos. Hablamos de productos con menor estabilidad y caducidad que los medicamentos sólidos. Si ya están abiertos, hay que respetar sí o sí la fecha.
  • No dejes a nadie con dudas sobre la forma de administración. Plumas precargadas, nebulizadores, enemas, soluciones para gargarismos, colirios… Explica cómo se usan aunque no te pregunten.
  • Instruye sobre cómo romper las ampollas bebibles. Hay algunas de vidrio con las que los usuarios se manejan mal y hasta llegan a hacerse cortes.

Y si te hacen alguna de estas preguntas…

¿Puedo rebajar con agua las soluciones, suspensiones y emulsiones orales? A priori no salvo indicación expresa del prospecto o profesional sanitario que corresponda.

¿Es normal que haya un sedimento al fondo? En suspensiones es habitual, sí. Solo debe agitarse para que se disperse rápidamente.

¿Si se distinguen 2 fases es que se ha estropeado? Las emulsiones pueden presentar esa separación. En tal caso, deberían poder redispersarse con facilidad al agitarlas. Si no, o si hay color, olor o turbidez raros, sí podrían estar deterioradas.

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Bibliografía

Para ampliar sobre las formas farmacéuticas líquidas:

  • Lozano MC, Córdoba D, Córdoba M. Manual de tecnología farmacéutica. Barcelona: Elsevier España; 2012. Fuente.
  • Martínez Pacheco R (ed.). Tratado de tecnología farmacéutica. Volumen III: Formas de dosificación. Madrid: Editorial Síntesis; 2017. Fuente.
  • Irache J. Formas líquidas orales [Internet]. Farmacia y Tecnología Farmacéutica. Universidad de Navarra [consultado 24 ene 2026]. Fuente.
  • Formulario Nacional. PN/L/FF/007/00. Elaboración de soluciones [Internet]. AEMPS; 2022 [consultado 24 ene 2026]. Fuente.
  • Formulario Nacional. PN/L/FF/008/00. Elaboración de suspensiones [Internet]. AEMPS; 2022 [consultado 24 ene 2026]. Fuente.
  • Formulario Nacional. PN/L/FF/002/00. Elaboración de emulsiones [Internet]. AEMPS; 2022 [consultado 24 ene 2026]. Fuente.
  • Formulario Nacional. PN/L/FF/004/00. Elaboración de jarabes [Internet]. AEMPS; 2022 [consultado 24 ene 2026]. Fuente.
  • Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria. Formas farmacéuticas parenterales [Internet]. SEFH [actualizado 30 jun 2025, consultado 24 ene 2026]. Fuente.

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